Soy verdad para tus ojos, fe ciega para tus oídos, ¿peligro para tu olfato? justícia para tu gusto y carne...
...para tu tacto, dicho de otro modo ¿lo soy todo?
A veces pienso que no soy nada.
Porque aunque lo fuera todo hoy, mañana sería menos o más que ahora.
Todo es efímero.
Y nada se perpetúa aunque a veces nos sentimos grandes como montañas, somos más bien
pequeños como granitos de arena en una playa.
Quieres coger el mundo conmigo y decirle: ¡basta!
Yo quiero hacerlo, quiero que el mundo se calle, salir del ruido. Aunque todos digan que ellos son
mejores que el silencio, el silencio es calmoso y tranquilo, el silencio no aguarda misterio.
Y aunque hoy no crea en lo que dije ayer, ni mañana en lo de hoy, pues más bien soy confuso
como una noche de sábado.
Todo es efímero.
Pues de la nada sale todo, y yo quiero volver a tener un globo, donde volar y ver el mundo desde
arriba, y poder respirar otra vez, con la sensación de que nadie te vigila ¿quieres eso?
Ven, mi mundo es una fantasía falsa, donde no hay más drama, quiero Sol. Quiero que las nubes
sean recuerdo, que las noches sean más oscuras, para venirte a buscar.
Y aunque ahora veo que yo salgo de un polvo y más tarde seré polvo, hoy quiero sentir la carne.
Pues tus miradas de vidrio, me reflejan tanto, que lloraría a veces, solo de verte esos ojos
cerrarse.
Todo es efímero.
El tiempo no es nada, en comparación de lo eterno de cada palabra, quedando guardada en este
espacio.
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